Hay aquí frases que dan una idea de la confusión, del delirio, de las crueles angustias, de las luchas internas y del desprecio supremo que siento por la vida.


20 junio 2010

Conversaciones con Cioran: Prostitución

Exhibirse resulta en cierto modo indecente, pero en el momento en que escribes no te exhibes. Estás sólo contigo mismo. Y no piensas en que se publicará algún día. En el momento en que escribes estás solo. A mi juicio, eso es, en verdad, el acto de escribir, un acto de inmensa soledad. El escritor sólo tiene sentido en esas condiciones. Lo que hagas posteriormente es prostitución. Pero, a partir del momento en que has aceptado existir, debes aceptar la prostitución. Para mí, todo tipo que no se suicida está prostituido, en cierto sentido. Ahora bien, hay grados de prostitución, pero es evidente que todo acto presenta características similares a los de quien hace la carrera. Por tanto, hay que mantenerse aparte, no hacer autopropaganda.

18 junio 2010

No es culpa mía

De todo se aburre uno, ángel mío, es una ley de la Naturaleza.
No es culpa mía.
Si hoy me aburro, pues, de una aventura que me ha tenido ocupado enteramente desde hace ya algún tiempo, no es culpa mía.
Si, por ejemplo, he tenido tanto amor como tú virtud, y ya es mucho decir, no es sorprendente que el uno haya terminado al mismo tiempo que la otra.
No es culpa mía.
De lo que se deduce que llevo ya un tiempo engañándote. ¡Pero lo cierto es que tu despiadada ternura me obligaba a ello!
No es culpa mía.
Hoy, una mujer a la que amo locamente exige que te sacrifique.
No es culpa mía.
Sé que parece una buena ocasión para denunciarme como libertino: pero si la Naturaleza sólo ha acordado a los hombres la constancia mientras que daba la obstinación a las mujeres, no es culpa mía.
Créeme, elige a otro amante, como he elegido yo a otra. Este es un buen consejo; si no te parece bueno, no es culpa mía.
Adiós, ángel mío, sentí placer al tomarte, no siento pena al dejarte: quizá vuelva a ti.
Así va el mundo.
No es culpa mía.

14 junio 2010

Breves esquelas de estilo lapidario VI

La filosofía sólo sirve para causar tristeza. Una filosofía que no entristece no es filosofía. En la oscuridad de la noche, resulta sencillo advertir que sólo la locura puede ser el origen de una creatividad ilimitada. A quienes seguimos creyendo en el amor, en la felicidad, en la literatura y en tantas otras quimeras trasnochadas e improductivas sólo nos queda aceptar la fatalidad como destino. Evidentemente que hay motivo para estar triste, pero de poco sirve. La única salvación para los vencidos es no esperar ninguna. Sin embargo, el silencio hace más cruda esta agonía.

10 junio 2010

Libertinos

Hoy, todo desenfreno está proscrito no sólo socialmente sino también por toda una intelligentsia bienpensante que ve la armonía, el equilibrio, en el justo medio, en la mediocridad. De talante epicureísta, un pequeño grupo de libertinos nos atrevemos a desafiar al poder que preconiza la práctica del estoicismo. Desenfrenados, blasfemadores ocasionales, aficionados a la buena mesa y al buen liqvor. François Garasse, jesuita del Gran Siglo, nos define así: “Llamo libertinos a nuestros borrachos moscardones de taberna, espíritus insensibles a la piedad, que no tienen otro dios que su vientre”. Proponemos una filosofía del placer que, ni qué decir tiene, alarma a nuestros contemporáneos, que nos persiguen por herejes y subversivos.

¿Sois jóvenes y atractivos, algo insolentes, algo extravagantes, lo justo para que vuestra presencia resulte más brillante? ¿Sois algo filósofos, epicúreos, hedonistas, irreverentes en materia de religión y política, aunque nunca teóricos? ¿Os gusta la comida y la bebida? ¿Sois elegantes? ¿Sois galantes con las mujeres, sabéis estar, estáis al corriente de todas las novelas de interés –nunca de los cotilleos– y sabéis usar de cierta gracia al contarlas? ¿Nunca habláis de vosotros mismos, sino que intentáis resultar agradables poniendo en valor al interlocutor y dejándole hablar? ¿Sois buenos comediantes, tan buenos que nadie más lo sospecha? ¿Soportáis la vida en sociedad pero apreciáis los encuentros a dos para abrir vuestro corazón? ¿Gustáis a las mujeres?

Sois libertinos.

05 junio 2010

Breves esquelas de estilo lapidario V

No quiero fumarlo. Simplemente, deseo verlo consumirse lentamente entre mis dedos.

Esto ya se acabó… o se estaba acabando. Lo único que puedo hacer es elegir que se acabe de una manera o de otra.

Ya no puedo aceptarme en ningún lugar de este mundo. No puedo hacer cosas ni interesarme por sus consecuencias.

Solo, definitivamente y sin drama.

Desprovisto de pasado y sabiendo que los actos que construirían el inevitable futuro pueden ser cumplidos, indistintamente, por mi o por cualquier otro.

Debo llegar a alguna parte, aunque sea sólo al infierno.

Uno puede dudar absolutamente de todo, afirmarse nihilista y, sin embargo, enamorarse como el más grande de los idiotas.

I'm tough

04 junio 2010

02 junio 2010

Breves esquelas de estilo lapidario III

El amor es hijo de bohemia –rebeldía, indisciplina, desorden, lujuria, exceso– y jamás ha conocido ley.